Un año por delante y dos horas para jugártela
Así son los exámenes oficiales, las oposiciones, todas estas cosas que te hacen demostrar en dos horas el trabajo de meses, incluso años.
Cuando estudié la oposición la primera vez (sí, cuando la aprobé con plaza y me la quitaron por dos centésimas, ese año), estudiaba unas 8 horas al día. Nada comparado con lo que estudiaba una chica que estaba antes de que yo llegara a la biblioteca y se marchaba después de que yo me fuera. Ella iba de 8:00 a 14:00 y de 16:00 a 21:00, yo iba el tiempo que no daba clases en el colegio. Estuvo cinco años presentándose a las oposiciones de justicia. Y hasta la última vez que la ví no lo había conseguido. Y no había bolsa de empleo. ¿No debería haber alguien que valorara el esfuerzo que ha hecho esa chica estudiando? ¿No creéis que será igual de constante en su trabajo?
El otro día en el euskaltegi una compañera comentó que una amiga suya no pudo acudir al exámen de una oposición que llevaba mucho tiempo preparando porque justo le entró la varicela. ¿No creéis que posiblemente estaría mucho más preparada que otra gente que la sacó ese año?
¿Qué ocurre con el bombero que después de meses de entrenamiento, gimnasio, carrera, callejero, y estudios, se cae en la barra de equilibrio? ¿No puede ser que esté más preparado que otro que quizá consiguió pasarla sin caerse?
Es cierto que las oposiciones, los exámenes oficiales... suelen ser bastante equitativos para todos, te la juegas en las mismas pruebas con gente que va a hacer exáctamente lo que tú vas a hacer. Amén de los favoritismos que todos sabemos. Pero muchas veces en esas dos horas de exámen no demuestras de lo que de verdad eres capaz. Porque solo los que han estado a tu lado, tus profesores, la familia que te ha visto salir de casa de madrugada y llegar de noche con la mochila cargada de libros, tus amigos que han tenido que escuchar una y otra vez "no puedo ir porque tengo que estudiar"... toda esa gente debería ser tu tribunal de oposición.

Y luego hay tanto político en el gobierno sin una carrera terminada y cobrando lo que nunca podremos alcanzar a imaginar. En fin...
Muchísima suerte para todos los compañeros que, como yo, llevan tanto tiempo estudiando, y se la jugaron ayer en dos horas para obtener un título del que puede depender su futuro. Merezi dugu!
Cuando estudié la oposición la primera vez (sí, cuando la aprobé con plaza y me la quitaron por dos centésimas, ese año), estudiaba unas 8 horas al día. Nada comparado con lo que estudiaba una chica que estaba antes de que yo llegara a la biblioteca y se marchaba después de que yo me fuera. Ella iba de 8:00 a 14:00 y de 16:00 a 21:00, yo iba el tiempo que no daba clases en el colegio. Estuvo cinco años presentándose a las oposiciones de justicia. Y hasta la última vez que la ví no lo había conseguido. Y no había bolsa de empleo. ¿No debería haber alguien que valorara el esfuerzo que ha hecho esa chica estudiando? ¿No creéis que será igual de constante en su trabajo?
El otro día en el euskaltegi una compañera comentó que una amiga suya no pudo acudir al exámen de una oposición que llevaba mucho tiempo preparando porque justo le entró la varicela. ¿No creéis que posiblemente estaría mucho más preparada que otra gente que la sacó ese año?
¿Qué ocurre con el bombero que después de meses de entrenamiento, gimnasio, carrera, callejero, y estudios, se cae en la barra de equilibrio? ¿No puede ser que esté más preparado que otro que quizá consiguió pasarla sin caerse?
Es cierto que las oposiciones, los exámenes oficiales... suelen ser bastante equitativos para todos, te la juegas en las mismas pruebas con gente que va a hacer exáctamente lo que tú vas a hacer. Amén de los favoritismos que todos sabemos. Pero muchas veces en esas dos horas de exámen no demuestras de lo que de verdad eres capaz. Porque solo los que han estado a tu lado, tus profesores, la familia que te ha visto salir de casa de madrugada y llegar de noche con la mochila cargada de libros, tus amigos que han tenido que escuchar una y otra vez "no puedo ir porque tengo que estudiar"... toda esa gente debería ser tu tribunal de oposición.

Y luego hay tanto político en el gobierno sin una carrera terminada y cobrando lo que nunca podremos alcanzar a imaginar. En fin...
Muchísima suerte para todos los compañeros que, como yo, llevan tanto tiempo estudiando, y se la jugaron ayer en dos horas para obtener un título del que puede depender su futuro. Merezi dugu!
Espero que tengas mucha suerte con las oposiciones, ya me contaras. Me alegro te tener noticias tuyas, y a ver si nos vemos pronto.
Un beso
Nacho (Soria)
Así son las cosas Lauri. Las oposiciones son así y todos lo sabemos antes de presentarnos. En parte, tienen algo de injusto por la inexistencia, a veces, de bolsa de empleo.
Al margen de los favoritismos, que creo que son menos de los que decimos, una oposición es justa cuando todo el mundo se presenta a a las mismas pruebas, exámenes y los baremos no impiden que alguien preparado y sin experiencia pueda entrar (como pasa en educación donde les regalan la plaza a los interinos y gente con 9 y 10 no huelen una vacante o que gente que va a firmar el examen y saca ceros y ceros esté por delante de gente que obtiene buenas notas).
Espero que tengas suerte. Un besote.